Conoce los 53 proyectos del Plan Estratégico UC y dona para ser parte de una comunidad que transforma Chile desde la educación, la investigación y el servicio.

La UC inicia una nueva etapa con su Plan Estratégico 2026–2030. Una hoja de ruta que busca proyectar el aporte de la universidad al país desde su identidad, excelencia académica, vocación pública y compromiso con las personas.
Desde su fundación, la UC ha tenido un propósito claro: contribuir a transformar Chile. Hoy, ese desafío adquiere una nueva urgencia frente a un país que necesita más diálogo, más conocimiento, más innovación, más comunidad y más oportunidades para sus nuevas generaciones.
El Plan Estratégico UC reúne 53 proyectos que buscan responder a estos desafíos desde seis grandes áreas de transformación: una experiencia formativa que transforma; una universidad al servicio de los desafíos de Chile; una comunidad que trasciende en el tiempo; una universidad conectada con el mundo; una inteligencia artificial para una sociedad más humana; y una universidad que se transforma para transformar.
Estas iniciativas buscan fortalecer la formación integral de los estudiantes, ampliar las oportunidades de acceso y permanencia, impulsar investigación de frontera, promover el bienestar y la vida universitaria, conectar el conocimiento con los territorios, potenciar la relación con exalumnos y preparar a la UC para los grandes cambios sociales, culturales y tecnológicos de nuestro tiempo.
Donar a la UC es una forma concreta de ser parte de esta misión. Cada aporte permite impulsar proyectos que nacen desde la universidad, pero que buscan impactar mucho más allá de sus campus: en las personas, las comunidades, las políticas públicas, la cultura, la ciencia, la educación y el desarrollo de Chile.
Hoy te invitamos a apoyar esta nueva ruta. Tu donación puede apoyar becas, investigación, innovación, infraestructura, formación, vida universitaria o iniciativas que conectan el talento UC con las necesidades del país.
Transformar Chile es una tarea compartida. Cuando una comunidad se une en torno a un propósito común, cada aporte —grande o pequeño— puede convertirse en una oportunidad real para construir una universidad más abierta, comprometida y preparada para servir mejor al país.


